Personalmente siento que la comedia y el fracaso es una dupla que está altamente relacionada, que ha existido durante toda la vida (lo más probable es que nunca deje de existir) y que, irónicamente nunca debería dejar de existir.

El fracaso hace bien.
Nos humaniza, nos hace poner los pies en la tierra y darnos cuenta que el falso ego que se genera por un par de buenos shows es tan efímeros como inexplicable.

Tarde o temprano va a haber un punto en donde no vamos a poder caer más bajo, sin tener claro si esto es un éxito o una derrota.

Lo triste del fracaso es que se pierde el esfuerzo, el trabajo, el entrenamiento y las ganas de hacer reír. En cierto sentido, también duele el ego porque algo que “piensas que puede ser chistoso” no funciono, lo intentaste, fallaste, fracasaste.

El mundo de la comedia es tan raro como todas las personas que lo componen.
Un chiste que te funciono 9 veces, la décima vez puede que no resulte o que de ahí en adelante, no te funcionen. Yo aún no logro explicar eso, a lo más que “no era buen público” o que el chiste cumplió su ciclo, pero me sigue pareciendo raro.
Quizás un buen chiste, uno que prevalezca nunca va a dejar de hacer reír… Claro, como para ti es tan fácil decirlo.

Duele fracasar.
Te cuestionas todo.
¿Sirvo para esto?
¿Cuál va a ser mi punto de inflexión?
¿Me retiro ahora o cuando tenga menos dignidad?

Personalmente, tengo 2 principios en este mundo de la “comedia”:

1.- Que prevalezcan los chistes.
2.- Disfrutar cuando actúas.

Hasta el momento, aun no escribo ningún chiste que “prevalezca” pero cada vez que me ha tocado actuar, independiente de como resulte el show, siempre lo he pasado bien, me dan ganas de volver a subirme y si bien son terriblemente deprimentes los bloqueos creativos (actualmente vivo uno desde que debute), solo me limitan a saber elegir donde presentarme. En general soy una persona muy miedosa, pero extrañamente “este tipo de fracaso” es algo que parece justo, que nos puede forjar, que no me hace temer. Es algo que a la larga, resulta positivo.
No sé, tampoco me proyecto tanto pero siento que estoy viviendo el fracaso, ya me acostumbre y no me es tan terrible.