Lamento profundamente no poder haber escrito hace tiempo, incluso me atrevería a decir que hace meses que no escribo, pero bueno, tampoco es algo que alguien extrañe porque con suerte yo leo esto.

Por motivos místicos de la vida, hace un par de semanas, tuve que ir a la capital de mi pequeño y alejado país, así que fui en una visita express y fue bastante intenso. Noticias buenas, malas, raras, todo en muy poco tiempo y viajando a lugares que jamás nunca pensé conocer.

Cuento corto, me quede en “Provi” y tenía a menos de 1 cuadra el famoso bar Liguria, así que fui (como de costumbre) a pegar en la pera a ese lugar.

Directo al grano y sin rodeos. Reconozco que esto será algo breve y preciso.

Entramos y era el típico lugar adornado de forma que pareciera muy folclórico y lolein, pero aun así se veía bastante bien. Igual fuimos extremadamente temprano (tipin 12:50 del día) por lo cual, cuando nos llevaron la carta, nos advirtieron de que quizás no estaban todos los platos. Igual nosotros íbamos con la idea de comer un tentempié un tanto rápido, así que no daba el tiempo para comer algo tan elaborado, por lo cual la mesera nos recomendó los sanguches, lo cual me pareció ideal y muy oportuno por el solo hecho de lo fanático que soy de los sanguchitos y siempre es bueno experimentar nuevos sabores.

Quería pedir una variedad que incluía queso de cabra, pero justo no quedaba, así que me decidí por lo que pidió la mayoría de mi mesa, una mechada en pan ciabatta. A simple vista, es el típico sanguche que te puedes comer en cualquier parte, pero bueno, que más íbamos a pedir si no teníamos mucho tiempo, todo esto acompañado por una limonada.

Cabe destacar la rapidez y educación de la gente que te atiende, lo cual no me parece un dato menor, sobre todo por las noticias que han salido hace un par de días sobre este mismo local.

Llegaron nuestras limonadas, “Salud – Salucita» y después de un acotado tiempo, llegan nuestros sanguches.

La primera impresión es que se veían bonitos, más bien yo diría que hermosos. Abundante pero no repugnante ni grosero. Pan, palta, mayonesa y carne mechada. La carne estaba sublime. De verdad que no quiero ser exagerado, pero estaba en su punto justo. No estaba seca y de verdad que todo estaba muy sabroso. Creo que fui el primero de la mesa en terminar mi plato, pero no pude comer más pese a que me ofrecieron seguir comiendo, ya que la cantidad era la precisa. Pero insisto y quiero ser categórico en esto, la carne mechada estaba realmente exquisita y volver a escribir esto, me hizo salivar como condena’o.

De hecho en mi mesa tuvo total aprobación este plato, porque concordamos todos en lo mismo, en lo rica que estaba la carne. De hecho, siempre que pido un sanguche con carne mechada siempre viene en tiras o en hilachas, acá como ven en las fotos, todo lo contrario, viene fileteada directamente de un medallón, con sus clásicos toques de zanahoria, como debe tener un buen plato de carne mechada.

Siendo bien honestos, en el momento fue inolvidable lo que comí y creo que como no escribo acá hace mucho tiempo, creo que no pude plasmar lo gratificante que fue probar por primera vez un sanguche de carne mechada en el Liguria, pero créame (y hágame caso alguna vez) que si tiene la oportunidad de ir por primera vez a conocer este famoso bar, HAGASE UN CARIÑITO Y PIDASE UNA MECHADA EN PAN CIABATTA, créame que no se va a arrepentir, además se va a la segura, porque la mesera nos dijo que era la especialidad de la casa.

Una vez terminado el plato, que insisto, fue bastante abundante, no pude comer postre ni nada más, pero si me dio para tomarme un tecito y GRATA SORPRESA LA MIA, me traen una cajita de Dammann tea. Como sabrán ustedes, soy un fanático del tecito y soy aspiracional, por lo cual era imposible negarme a la posibilidad de probar esta marca y también fue poderoso. Me trajeron una taterita y me dieron a elegir la variedad que quería (cosa que no pasa en todas partes, en muchas partes te meten a la fuerza la variedad de té que quieren los meseros) así que me fui a la segura y pedí un earl grey.

Del 1 al 10, le pongo un 10 sin pensarlo. Pese a que fue una visita muy acotada, fue potente en todo aspecto. Visual (tanto del local, como del sanguchito), de olores, sabores y como experiencia en general.

Para finalizar, podría destacar 2 cosas para finalizar que me parecen importantes:

1.- Que Liguria siendo un local conocido por lo top y todo lo que querai decir sobre él, no es pretencioso en lo que ofrece y sabe muy bien lo que hace, por el simple hecho de que tienen seguridad en lo que preparan, en el sentido que saben que están preparando algo rico, algo bueno, algo de calidad.

2.- Y lo otro que me atrevería a decir, sin miedo a equivocarme, es que se nota que no escatiman en gastos y trabajan con productos de primerísima calidad. La palta que tenía mi sanguchito, me atrevería a decir que era una palta 100% natural, sabrosísima. Yo, si bien como palta, ya no me vuela la cabeza como antes, porque paso a ser algo “normal” y de “uso diario”, pero los locales siguen comprando esa palta hass congelada o puré de palta, que muchas veces las arreglan con paltas “reales” o simplemente las usan directamente de la bolsa, lo cual OBVIAMENTE SE NOTA.

De este último viaje a Santiago que hice, Liguria fue el primer lugar en donde comí y estaba muy equivocado cuando pensé que era el típico sanguche que podía probar en cualquier parte, porque era todo lo contrario. Por otro lado, créanme que hago un esfuerzo tremendo en escribir esto, porque como se han dado cuenta, tenía el blog bastante botado, pero no quiero olvidar este hermoso recuerdo que atesorare por el resto de mi corta vida que me queda.

Ubicación: